El logo tiene un doble significado ya que con una simbología musical, semicorchea y líneas del pentagrama, se figuran las iniciales de la agrupación, AA, -Amigos del Arte-.

Directores de Amigos del Arte

       

Rafael Estévez González (1998 - )

Nació en Güímar el 23 de octubre de 1963, a las seis y cinco de la tarde, siendo hijo de Valeriano Miguel Estévez Díaz y de María Candelaria González Rodríguez. El 3 de noviembre inmediato fue bautizado por el cura ecónomo Prudencio Redondo Camarero; se le puso por nombre “ Rafael Servando ” y actuaron como padrinos Servando Francisco González Rodríguez y Carmen Rosa García Luengo. El 7 de junio de 1973 fue confirmado en el mismo templo. Y el 9 de noviembre de 1996, a los 33 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de San Francisco de Asís de Santa Cruz de Tenerife con María Isabel Toledo Martín.

Rafael Estévez González (1998)

Rafael Estévez es un músico de vocación que estudió la carrera de Piano en el Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife. Luego continuó sus estudios musicales en el Conservatorio Superior de Madrid, en el que obtuvo los títulos de “ Profesor Superior de Solfeo, Teoría de la Música, Transposición y Acompañamiento, y Composición ” (1998); sus maestros en este último campo han sido Armando Alfonso y Miguel Ángel Linares en Tenerife, así como Antón García Abril y Zulema de la Cruz en Madrid, quienes han elogiado sus trabajos. En el Conservatorio de Tenerife obtuvo asimismo los títulos de “ Profesor Superior de Armonía, Contrapunto y Fuga ”. Y también alcanzó el título de “ Profesor Superior de Dirección de Orquesta ” (2000), cuyos estudios comenzó en el Conservatorio de Madrid con Enrique García Asensio y concluyó en el de Zaragoza con Juan José Olives. Aparte de la enseñanza oficial, también ha asistido a cursos de Composición con Carmelo Bernaola, Jacinto García y Gabriel Brncic Isaza (composición con medios electroacústicos e informáticos) y de Dirección coral con Adrián Cobo y Alberto Grau.

Simultáneamente cursó los estudios de Magisterio en la Universidad de La Laguna y, una vez concluidos éstos, comenzó una intensa actividad docente, pues en 1991 obtuvo por oposición una plaza de profesor agregado de Historia de la Música en la Enseñanza Secundaria.

Pero en los últimos cinco años ha compartido esa actividad docente con las enseñanzas de Solfeo, Piano, Armonía, Contrapunto y Fuga en el Conservatorio Superior de Tenerife, impartidas en comisión de servicios. En la actualidad ha sido contratado de nuevo por dicho centro para impartir Composición. Además, fue vocal de todos los tribunales que tuvieron que juzgar las pruebas de acceso a las enseñanzas de Grado Superior de Música, en la sede tinerfeña del Conservatorio Superior de Música de Canarias, para la convocatoria de 2002. Y en el presente año 2003 ha sido miembro del jurado de los “ Premios Miguel Castillo de la Música ”, concedidos por el Ayuntamiento de Güímar, que fueron entregados el 29 de junio, día principal de las Fiestas Patronales de la ciudad.

Desde comienzos de los años noventa ha sido uno de los pilares de la agrupación vocal e instrumental “ Amigos del Arte ”, colaborando estrechamente con su director Herold Domingo Díaz Martín. Y a pesar de su lejanía de la isla, en 1998 fue nombrado director de dicha agrupación, a la que se volcó de lleno una vez finalizados sus estudios.

En su faceta de compositor, su obra es variada y llena de inspiración. La inició con una serie de villancicos, que grabó con el grupo local “ Atabal ”. En 1994 compuso una “ Sonata para piano ”, que fue grabada en 1996 por Moisés González de la Rosa en el CD-01 de la serie RALS. En 1997 obtuvo el Primer Premio del “ IV Concurso de Composición Coral Ciudad de La Laguna ”, con su obra “ Sueños de Amor y de Mar ”, inspirada en un libro de poesía de Domino Chico González, compuesta para coro, recitador, tenor y barítono; el estreno de dicha obra tuvo lugar el 20 de diciembre de 1998, en la clausura del “ XX Encuentro Coral ” que lleva el nombre de la Ciudad de los Adelantados, y fue interpretada por el Coro Polifónico Universitario. Y por encargo del Ayuntamiento de Güímar compuso la obra coral “ Presagios de la Vieja Loca ”, para coro mixto, piano y percusión, también escrita sobre poemas de Domingo Chico. Las dos últimas partituras corales han sido grabadas por el Coro Polifónico de la Universidad de La Laguna en el CD-19 de la serie RALS y se han interpretado en diversos conciertos. En diciembre de 1998 se estrenó su obra electroacústica, “ Visión entre Mito y Sueño ”, en el VII Festival Internacional de Música Electroacústica de Euskadi. Y en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval 2001 fue estrenada su obra “ Carnaval en Pasacalles ”, para rondalla y coro, que le fue encargada por la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

Además tiene estrenadas o grabadas en CD otras obras: una Sonata para flauta y piano; una Suite de danzas argentinas para orquesta de cámara; una “ Cantata a Tenerife ”, para coro y pequeño conjunto instrumental con piano; cuatro canciones para soprano y piano sobre textos de Domingo Chico, y otras canciones sobre melodías tradicionales navideñas; un movimiento sinfónico; y un acto de ópera sobre “ Umbría ” del escritor canario Alonso Quesada. Actualmente trabaja en una obra para piano y percusión.

El 30 de octubre del presente año 2003 se estrenó en el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife su última obra sinfónico-coral, “ Mercurio, la isla y la mar ”, sobre libreto del poeta López de Vergara, que le fue encargada por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife para clausurar los actos conmemorativos de los “ 100 años ” de dicha entidad. Se trata de una suerte de cantata sobre el papel del comercio en los destinos de Tenerife, que está escrita para un coro de 72 voces y una nutrida formación orquestal, donde la gran sección de percusión tiene un papel muy destacado. La obra se estrenó como pieza única en el transcurso de un acto institucional en el que se repartieron premios y asistieron representantes de otras Cámaras de Comercio, así como destacadas personalidades del mundo académico. La ejecución corrió a cargo de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, dirigida por el también tinerfeño Eduardo Fernández Caldas, mientras que Carmen Cruz Simó fue la responsable de la agrupación coral.

Herold Domingo Díaz Martín (1948-1997)

Desde la creación de “ Los Amigos del Arte ” hace 60 años, dicha agrupación contó ininterrumpidamente con un hombre, Herold Domingo Díaz Martín, que perteneció a ella durante 54 años, 49 de ellos como director. No hay ninguna duda de que a lo largo de este tiempo hizo méritos más que suficientes para que su nombre, que ya es historia, quedase unido para siempre al de su ciudad natal.

Herold Domingo Díaz Martín (1948-1997)

Nuestro biografiado nació en el barrio de El Rincón, un 23 de octubre de 1913, a las once de la noche, siendo hijo del también músico Álvaro Díaz Martín y de Rita Martín Marrero. El 1 de diciembre de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el beneficiado propio Vicente Ferrer de la Cruz; se le puso por nombre “ Herold Domingo ” y actuaron como padrinos Estanislao Díaz Gómez y Candelaria Díaz Martín.

Su padre fue una persona muy conocida en Güímar, pues trabajó toda su vida en el oficio de zapatero, reuniéndose en su taller una de las principales tertulias de entonces. Ocasionalmente, desempeñó varios cargos directivos en el Casino de Güímar: contador en 1913 y 1916, presidente en 1922 y 1923; y en la vida política, fue concejal durante la Segunda República. En el aspecto musical, ingresó desde muy joven en la banda de música de Güímar que dirigía Miguel Castillo Alfonso, donde destacó tanto que enseguida se le nombró músico solista como fliscorno 1º. Después del paréntesis impuesto por la emigración continuó en dicha banda, donde ocupó en diferentes ocasiones el puesto de profesor auxiliar de la academia, subdirector y director interino (como ocurrió tras el fallecimiento del maestro Castillo), permaneciendo en ella hasta 1942, en que la dirigía Pedro Raventós. También fue componente de la orquesta " Euterpe ", fundada por el maestro Castillo para amenizar los actos musicales que se celebraban en el teatro-cine de Güímar, en la que tocaba la viola.

Volviendo a Domingo, su vida se desarrolló en tres campos: el administrativo, el deportivo y el musical; siendo quizás este último el más reconocido y el que más satisfacciones le dio a lo largo de su existencia.

Cursó el Bachillerato como alumno libre en Güímar, con Juan Álvarez Delgado, y se examinó en La Laguna, obteniendo el correspondiente título. Recién acabados sus estudios, en septiembre de 1930 accedió por oposición a una plaza de funcionario municipal adscrito a Secretaría, cuando contaba tan solo 17 años de edad. El 1 de enero de 1933 ascendió a oficial 2º y en el período comprendido entre 1939 y 1952 ocupó, en comisión de servicios, la plaza de oficial de la Sección de Abastos de la Delegación local de Abastecimientos y Transportes. Luego ascendió a oficial 1º, desempeñando en varias ocasiones (a veces por bastante tiempo) la plaza de secretario habilitado del Ayuntamiento, cargo en el que permaneció hasta su jubilación.

Perteneciente al reemplazo de 1934, sirvió como soldado en el Grupo de Sanidad Militar de Canarias y, siendo ya oficial 2º del Ayuntamiento, fue movilizado como combatiente en la Guerra Civil. Por dicho motivo, el 14 de junio de 1937 el alcalde de Güímar pidió la desmovilización de este funcionario, pero desde la Comandancia General se respondió el 24 de dicho mes que no procedía, por lo que tuvo que permanecer en filas hasta el final de la Guerra; en ese tiempo su plaza fue cubierta por el escribiente temporero Ángel Díaz Jorge.

Díaz Martín dedicó gran parte de su juventud a una de sus grandes aficiones, el fútbol, deporte en el que llegó a ser un destacado jugador regional; ocupó durante muchas temporadas el puesto de extremo derecho de la “ U.D. Güímar ”, equipo del que fue fundador y, años más tarde, vicepresidente (1943). También desempeñó varios cargos directivos en el Casino de Güímar, como los de secretario (1934), vocal 3º (1935), vocal 1º (1941), vice-secretario (1942), secretario (1947), presidente, etcétera.

En el aspecto musical, estudió piano con el maestro Castillo, violín con Tomás García Castro y libremente, ayudado por su padre, aprendió a tocar la guitarra, el laúd, la bandurria y el timple. En 1935 fue uno de los principales fundadores de la murga “ Do-Re-Mí ” y hacia 1939 de la rondalla “ Lo Divino ”. Luego, una vez constituida la Agrupación “ Amigos del Arte ” en 1943, pasó a formar parte de ella bajo la dirección de Pedro Raventós. En ese año se representó en el teatro-cine de Güímar y en el teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife la zarzuela “ La Dolorosa ”, en la que actuó como barítono en el papel de “ Padre Prior ”. Continuó en la agrupación, tocando la guitarra, con los directores Rafael Díaz García y José Antonio Aguilar.

Desde 1945 hasta 1989 desempeñó por elección el cargo de secretario del Patronato “ Amigos del Arte ” y en 1948 asumió la dirección de la agrupación de cuerdas y coro que lleva el mismo nombre. Con respecto a la extraordinaria labor realizada por Domingo Díaz durante casi medio siglo, nos remitimos a la historia de la mencionada agrupación musical, pues ésta va unida, desde sus orígenes, a la vida de nuestro biografiado. Sirvan como ejemplo sus actuaciones en la radio (Radio Club Tenerife, Radio Popular de Güímar y Radiocadena Española), en la televisión (en los programas “ Canarias Viva ” y “ Tenderete ”), Basílica de Candelaria, Teatro Guimerá, Teatro Leal, etc.; así como la grabación de dos discos (en 1969 y 1970). A ello se suma el resurgimiento anual de la rondalla “ Lo Divino ”, que alegra las noches navideñas de Güímar, y la parranda folclórica que anima la Romería del Socorro; además, de su seno surgió la murga “ Do-Re-Mi ”. Todo ello bajo la dirección de Domingo Díaz, quien también ha realizado algunos arreglos musicales y compuesto una misa canaria que interpreta la propia agrupación.

Como premio a esta brillante y fructífera trayectoria musical, evidenciada por el gran prestigio alcanzado por los “ Amigos del Arte ”, el Excmo. Ayuntamiento de Güímar, en sesión celebrada el 22 de noviembre de 1984, acordó conceder a la agrupación y a su director sendas Medallas de Plata de la ciudad, que les fueron entregadas en acto público celebrado en el Cinema Los Ángeles el sábado 24 de dicho mes, con motivo de la Festividad de Santa Cecilia. Desde ese mismo año, Díaz Martín trabajó en la creación de una agrupación de cuerdas y coro en el colegio público Alfonso X el Sabio de esta localidad, dando clases de guitarra, bandurria, laúd y coro.

En mayo de 1986 Herold Domingo Díaz Martín fue seleccionado, junto a otros tres güimareros que desarrollaban una destacada labor en la localidad, para asistir a la recepción que el Rey Juan Carlos I ofreció al pueblo canario en el Parque García Sanabria de Santa Cruz de Tenerife, con motivo del día de las Fuerzas Armadas. En sesión extraordinaria celebrada el 30 de diciembre de 1989, el Ayuntamiento de Güímar acordó dar su nombre a una céntrica plazoleta de la ciudad, situada en la calle que lleva el nombre de la agrupación que dirigió durante casi medio siglo. En 1990 el Club de Leones de Güímar le tributó un homenaje popular, junto a Rafael Márquez Campos. En 1993 vivió con emoción los numerosos actos celebrados con motivo de las Bodas de Oro de los “ Amigos del Arte ”. En junio de 1994 descubrió la placa que daba su nombre a una plazoleta de Güímar. Y a comienzos de octubre de 1997, tan solo un mes antes a su muerte, los componentes de la agrupación le tributaron un último homenaje en El Puertito, al que asistieron unas 130 personas, encabezadas por la alcaldesa de la ciudad Vicenta Díaz Sáez y el concejal de Cultura Félix José Castro.

Domingo Díaz había contraído matrimonio en la parroquia de San Pedro de Güímar con Juana Díaz Pérez, nacida en La Vegueta (Tinajo) el 18 abril de 1930 y vecina de la ciudad tinerfeña en San Francisco Javier. La pareja vivió inicialmente en el citado barrio güimarero.

Después de jubilado como funcionario dedicó casi todo el tiempo de que disponía a su gran afición, la música, por la que jamás había recibido un solo céntimo, a pesar de su gran dedicación; circunstancia ésta que le honra más aún. También, de manera esporádica, daba rienda suelta a su afición literaria, publicando en los suplementos de Diario de Avisos diversos artículos sobre personajes populares, tradiciones y costumbres populares de Güímar. También perteneció por entonces al Club de Leones de esta ciudad.

Herold Domingo Díaz Martín falleció en el Hospital Universitario de Canarias (La Laguna) el 14 de noviembre de 1997, a las tres menos cuarto de la madrugada, cuando contaba 84 años de edad. A la una y cuarto de la tarde del día siguiente se efectuó el sepelio en Güímar, desde la cripta de San Pedro a dicha parroquia, en la que se oficiaron las honras fúnebres por el cura párroco Domingo Guerra Pérez y a continuación fue trasladado al cementerio de dicha ciudad, donde recibió sepultura.

El 29 de ese mismo mes el corresponsal oficial Domingo Chico González publicaba en El Día un emotivo artículo titulado “ En la muerte de Domingo Díaz Martín ”, que comenzaba: “ Subiste, Domingo, pronto a la llamada hasta la luz del Padre, donde ahora te hallas (alegre por estar), seguro, y seguro también que lo hiciste sobre las notas trémolas de una folía porque lo tuyo fue siempre el folklore. Aquí nos dejaste tu batuta y tu guitarra, para nosotros figuras del recuerdo ”. Más adelante añadía: “¡Cuánto cantaste u cuánto hiciste cantar! San Pedro, aquí en la parroquia, oyó tu voz muchas veces y analizó tus gestos: te lo habrá recordado, y feliz tú por tal regalo ”.

José Antonio Aguilar Delgado (1946-1948)

Nació en la Plaza de la Iglesia de Garachico, el 15 de junio de 1901, a la una de la tarde, siendo hijo de Emiliano Aguilar y Jiménez, natural de la misma villa aunque oriundo por su padre de Las Palmas, y de Justina Delgado Aguilar, que lo era de Guía de Isora, aunque oriunda por su madre de Santa Cruz de Tenerife. En plena juventud se estableció en Santa Cruz de Tenerife y el 2 de diciembre de 1922, a los 21 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de San Francisco de dicha ciudad con María Dolores Martín González, con quien procreó tres hijos: José Antonio, Ramón y Caridad Aguilar Martín. Una vez viudo, celebró segundas nupcias con Carmen Cabrera Rodríguez, con la que tuvo otros cuatro hijos: Carmen, José Mario, Juan Martín y María Candelaria Aguilar Cabrera.

José Antonio Aguilar Delgado (1946-1948)

A mediados de los años 30 se estableció definitivamente en Güímar, donde había llegado como vendedor-representante de carburantes. En esta localidad ocupó más tarde una plaza en la Hermandad Sindical y, en un corto período, fue secretario de la Hermandad Sindical de Fasnia. En mayo de 1939 era escribiente temporero del Ayuntamiento, pero como no había sido combatiente en la Guerra Civil sólo permaneció en la plaza hasta que la Oficina de Colocación designó al funcionario que habría de cubrirla. Finalmente, estuvo al frente de un estanco de su propiedad en la Avenida Santa Cruz de la entonces Villa de Güímar, en la que residía. En los ratos libres colaboraba con las actividades socio-culturales que se llevaban a cabo en dicha localidad, tanto en las fiestas como en el Casino, del que fue vocal en 1940.

En el aspecto musical, José Antonio Aguilar era un excelente músico, que dominaba la guitarra y la bandurria. Hacia 1939 tomó la dirección de una rondalla denominada “ Lo Divino ”, fundada por un grupo de jóvenes de la localidad, que en las fiestas navideñas recorría las calles de Güímar para desear felicidad a todos los güimareros; con fines exclusivamente benéficos, actuaban para recaudar fondos para la parroquia, cáritas, colegio “ Santo Domingo ” de Nazaret, familias necesitadas, etc.; además, cantaban las misas más solemnes del año en la iglesia del Apóstol San Pedro. Años más tarde, en junio de 1946, se hizo cargo de la dirección de la agrupación “ Amigos del Arte ”, fundada hacía poco tiempo con algunos componentes de la mencionada rondalla, permaneciendo al frente de ella dos años, hasta 1948.

En cuanto a la banda, tocaba el saxofón tenor y el barítono, llegando a ocupar la dirección accidental un corto período, desde 1939 hasta el 19 de septiembre de 1941, en que se hizo cargo de ella Pedro Raventós Gaspar. Luego asumió los puestos de subdirector de la misma y profesor auxiliar de la academia durante algunos años, tras hacerse cargo de la dirección Rafael Márquez, y en ellos permaneció hasta poco tiempo antes de su muerte. Estando en esta institución musical, decidió formar una orquesta con músicos pertenecientes a aquella a la que denominó “ Goymar ”, con la que obtuvo algunos resonantes éxitos en aquellos años.

José Antonio Aguilar Delgado falleció en el viejo Hospital Civil de Santa Cruz de Tenerife el 13 de enero de 1958, a las seis de la madrugada, cuando contaba 57 años de edad. Al día siguiente se oficiaron las honras fúnebres y a continuación recibió sepultura en el cementerio de Güímar.

Rafael Díaz García (1944-1946)

N ació en Huéscar (Granada) hacia 1894. Contrajo matrimonio con María Sierra Martín, nacida en la capital granadina, con quien procreó dos h ijos: Rafael, natural de la misma ciudad que su madre, y Manuel Díaz Sierra, que lo era de Madrid.

Rafael Díaz García (1944-1946)

Rafael fue pianista profesional, así como un gran aficionado al Clarinete. Tras residir en Granada y Madrid, se trasladó con su familia a Las Palmas de Gran Canaria. Siendo vecino de esta ciudad, el 9 de febrero de 1942 elevó una instancia al Ayuntamiento de Los Silos, en la que ofrecía sus servicios para dirigir la banda de música de dicha localidad, que por entonces atravesaba serias dificultades. Se solicitaron sus condiciones, así como sus antecedentes y, una vez recibidos dichos documentos, en sesión celebrada el 4 de abril de dicho año el Pleno del Ayuntamiento acordó por unanimidad nombrar a Rafael Díaz García director interino de dicha banda, con un sueldo mensual de 250 pesetas, por renuncia de su titular Domingo Febles. Dos días después, el 6 de abril, nuestro biografiado tomó posesión de su cargo y el alcalde ordenó que por el concejal inspector se le hiciese entrega, bajo inventario, del archivo y material de la banda de música.

Rápidamente se instaló con su familia en una vivienda nº 12 de la calle Doctor Jordán y, como su sueldo no le daba para vivir holgadamente, compartió su actividad musical con la fotografía. Debido a sus penurias económicas, tan solo once días después de tomar posesión, el 17 del reiterado mes de abril, solicitó que se le abonase por anticipado un mes de sueldo.

En el corto período que Díaz García permaneció en Los Silos, su hijo Rafael también se incorporó a la banda, en la que tocaba el clarinete y el saxofón. Las primeras tocatas que dirigió fueron las de Semana Santa, casi sin haber tenido tiempo de tomar contacto con los educandos. Terminadas éstas, comenzó su labor de docencia entre los jóvenes de la localidad, quienes recuerdan que su fino oído siempre estaba pendiente de los numerosos fallos de los músicos. Pocos meses después, en el mes de septiembre del mismo año, la banda ya tuvo una destacada participación en las Fiestas Patronales de la localidad. Mientras permaneció al frente de la agrupación procuró la reparación de numerosos instrumentos y atriles. Además, consiguió formar, con algunos músicos de mayor vocación, una orquesta que actuaba en los bailes de “ asalto ” del Centro Icodense.

El 19 de diciembre de ese mismo año 1942, cuando llevaba tan solo ocho meses y medio al frente de la banda, la Comisión Gestora del Ayuntamiento quedó enterada de una instancia de este director, en la que renunciaba al cargo por tener que trasladarse a Santa Cruz de Tenerife, pero ofreciéndose particularmente “ en lo que pudiese ser útil ”. La Corporación municipal acordó aceptar la renuncia y pagarle el sueldo del citado mes, así como la gratificación de Pascuas que le correspondía, como a todos los músicos.

Año y medio más tarde, Rafael Díaz solicitó y obtuvo la plaza de director de la banda de música del Patronato “ Amigos del Arte ” de Güímar, a cuyo frente permaneció durante dos años, desde mayo de 1944 hasta junio de 1946. Simultáneamente, en ese tiempo asumió también la dirección de la agrupación de cuerdas y coro que llevaba el mismo nombre, por la que pasó sin pena ni gloria.

Debido al escaso sueldo que percibía, en su etapa güimarera Rafael Díaz García también trabajó como fotógrafo profesional. El 31 de diciembre de 1944 estaba empadronado con su familia en la calle José Antonio de Güímar; figuraba como director de la banda de música y con 50 años de edad, llevando tan solo 9 meses en dicha localidad; su esposa, María Sierra, tenía 43 años; y les acompañaban sus dos hijos: Rafael, de 22 años y militar, y Manuel, de 15 años y estudiante.

La etapa del Díaz García al frente de la banda no fue muy brillante, pues cuando cesó al frente de la misma, ésta contaba tan sólo con 17 músicos. Durante el tiempo que permaneció en Güímar sus hijos se integraron en la banda, en la que tocaban el clarinete; luego ambos siguieron carrera como músicos militares.

Desgraciadamente, por el momento desconocemos otros detalles de la vida de este director, tan poco conocido.

Pedro Raventós Gaspar (1943-1944)

Nació en Las Palmas de Gran Canaria el 9 de abril de 1919. En esta ciudad cursó la carrera de piano con el profesor Luis Prieto. Posteriormente pasó a Tenerife, donde estudió Armonía, Composición y Dirección con José Moya Guillén, a la sazón director de la banda de música militar del Regimiento de Infantería de Tenerife, a cuya agrupación se incorporó como músico de fliscorno. Completó sus estudios musicales en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde además cursó Instrumentación con Emilio Vega, director de la Banda de Alabarderos de dicha capital.

Pedro Raventós Gaspar (1943-1944)

A mediados de 1941 nuestro biografiado solicitó el nombramiento de director de la banda de música de Güímar, por lo que el 19 de septiembre de dicho año la Comisión Gestora del Ayuntamiento tomó el acuerdo de contratarlo.

Pedro Raventós se trasladó a esta ciudad con el fin primordial de hacer prácticas de dirección, comenzando una etapa muy fructífera para la afición güimarera, pues hizo resurgir la banda y la afición musical durante el tiempo que permaneció en la localidad. Por iniciativa suya, el 18 de marzo de 1943 se fundaron los coros “ Amigos del Arte ”, germen de la agrupación que en la actualidad lleva su nombre, los cuales, junto con el cuadro artístico y la banda de música organizaban veladas artísticas en el teatro-cine, que todavía se recuerdan. Con todos ellos, el 18 de enero de 1944 se constituyó el “ Patronato Amigos del Arte de Güímar para la protección y fomento de las Bellas Artes ”, cuya creación también se debe a él, que agrupaba a la banda, coral, orfeón, agrupación de cuerdas y sección de teatro, cuya parte musical era dirigida por nuestro biografiado. La vigencia de este patronato se ha mantenido hasta la actualidad, pues tanto la banda como la agrupación que lleva su nombre continúan formando parte del mismo. Durante la gestión de Raventós tomaron notable incremento y notorio renombre “ Los Amigos del Arte ”, pues patrocinó y dirigió numerosas funciones lírico-musicales, siendo el éxito más recordado la puesta en escena de “ La Dolorosa ”, popular zarzuela del maestro Serrano, que se representó el 14 de marzo de 1944 en el teatro-cine de Güímar y el 1 de abril inmediato en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife. El 30 de abril de 1944, pocos días después de su éxito en el teatro de la capital, cesó en la dirección de dichas agrupaciones.

Ya ausente de Güímar, a finales de 1944 Raventós obtuvo por oposición la plaza de director de la ya mencionada banda de música del Regimiento de Infantería de Tenerife, con el empleo de teniente, cargo que desempeñó hasta diciembre de 1945. De 1946 a 1948 fue director de la banda de música del Tercio Gran Capitán de Melilla, donde ascendió a capitán. De dicho Tercio pasó a Huesca, para dirigir la banda de música de la Agrupación de Montaña nº 3, permaneciendo al frente de ella desde 1948 hasta 1955.

Finalmente, a finales de ese último año, 1955, fue nombrado director de la banda de música de la Academia General Militar de Zaragoza, en la cual ascendió a comandante en el año 1962. Y en 1981 pasó a la situación de reserva con el empleo de teniente coronel, tras 26 años de brillante labor en esta agrupación militar. También dirigió con carácter esporádico, aunque en numerosas ocasiones, la Orquesta Sinfónica de Zaragoza.

Pedro Raventós Gaspar es, además, autor de varias composiciones musicales, como el “ Himno de la Academia General Militar ”, que tiene letra del general Iniesta Cano, y el pasodoble “ Recuerdos de Canarias ”, incluido en el disco “ Maestros de las bandas de Las Palmas. 1909-1996 ” editado en 1997 y patrocinado por la Caja de Canarias, en el que estaba interpretado por la Banda Municipal de la capital grancanaria.

Después de su retiro continuó viviendo en Zaragoza, ya viudo de Pilar Borobia, natural de dicha ciudad, con quién había procreado dos hijos.

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